martes, 25 de octubre de 2016

¿OFICIO O VOCACIÓN, LLAMADO U OFRECIDO?



¿OFICIO O VOCACIÓN, LLAMADO U OFRECIDO?

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios" (Romanos 1: 1)

Estamos leyendo esta introducción, la carta de presentación, un hombre de Dios, sus "credenciales", pocos se pueden presentar de esta manera, no hay vallas o refugios iluminados, casi sin un nombre: Pablo simplemente, el nombre en sí.
Continúe con "siervo de Jesucristo", el Rev, el Apóstol al médico, el abogado, siervo de Jesucristo, para servir a Jesucristo, no el hombre, y cuando decimos "hombre" es servir a sí mismo, son aquellos que no renuncian a su ego, que les gusta ser el centro de su ministerio, el ministerio de un hombre, su visión, sus fotos, sus nombres, su familia, sus logros, sus éxitos, su "unción". Esto se aplica para distinguir cualquier ministerio, incluyendo la mía, y no necesita mucho discernimiento espiritual, sólo tenemos que ver que está sentado en el trono, y esperamos que se sienta en esa silla, usted sabrá que reina allí, en la Iglesia del Señor , simplemente se sentó en el trono, al que se llama Cristo.
En este momento los "apóstoles y profetas", los "reverendos padres y maestros", que se presentan como "siervo de Jesucristo" es casi un verdadero hallazgo.

"Llamados a ser ..."

Para cualquier principio en el ministerio debe ser clara, la llamada, la llamada? ... Para llamarlo? ... Llamado por quién?
Por lo general, piden a la gente joven que comienza: ¿está seguro de que Dios llama a usted ... usted sabe lo llamó?
Muchos hombres en nuestras congregaciones y seminarios, no tienen idea de qué, por qué, o quién lo llama? Por otra parte, sabemos que se trata de una llamada.

Aquellos en el ministerio, sino que también son hombres de negocios exitosos, que utilizan su talento para el comercio, los inversores están financiando el trabajo, garantizar el bienestar de sus descendientes y familia por varias generaciones, penetrando todas las clases de "negocios" (me encontré con muchos en mi país, dirección de obra, las empresas de turismo, empresas de todo tipo, desde los joyeros para las cooperativas de viviendas, o ejecutar un cargo político con el apoyo de los fieles )
Pablo era un hombre de una educación superior en el momento, capacitados para trabajar en la función pública o privada, a un hombre con muchas oportunidades, cuando Dios lo llamó porque era un servidor público, que da testimonio en sus cartas, todo, todo cosa, era como basura (estiércol) para ganar a Cristo. (Filipenses 3: 8)
¿Es necesario? ¿Es necesario este tipo de negación? ... Entendemos que llamar y por qué.
Pablo no está diciendo renunciar a sus conocimientos o entrenamiento, rigiendo su formación académica, o como un oficial, que está diciendo, como deberían ser las prioridades cuando recibimos este tipo de vocación más alta.
Ninguna otra cosa es importante, y nuestro todo, se pone al servicio de Jesucristo.
Si se tiene en cuenta el ministerio como una oportunidad para "realizarse a sí misma" conquistar sus sueños, ver el mundo, para alcanzar un cierto estatus económico, el acceso a un lugar seguro, no has entendido nada de la llamar.
Paul y entendido: 

"Apartado para el evangelio de Dios" (no hay otro evangelio que no es de Dios)
... Sección, por separado, puesto aparte, tomada desde el extraída ... ...
Este es el principal conflicto del hombre cuando se recibe una llamada, se apartó.
Ellos están llamados a evolucionar, adaptar, no ser "religioso", abandonando el extremismo, en la búsqueda de maneras para desviarse lo menos posible, se crea una especie de "sociedad", el mundo y Dios, lo espiritual y lo humano, la llamada y mi ambición, la voluntad de Dios y mis estrategias, los intereses de la obra y la mía.
En mis primeros días llamada "vocación ministerial" y no estaba claro cuando un hombre tenía esto en mente, sin tener en cuenta el carisma, conocimiento de la Biblia, la oratoria, o el rendimiento; vocación era otra cosa.
Llegamos mientras que los cristianos no se puede distinguir un hombre "llamado" un hombre "ofrecido" no distinguen la llamada de profesionalismo, las embarcaciones de servicio, y conocer algo de artesanía y pequeña vocación.
Buscar embarcación cuando se necesita un arquitecto, un abogado o un mecánico, en las cosas de Dios está buscando hombres llamados, orientado al servicio.

Fuente: Sergio Gebel

¿Qué hago con los restos?


¿Qué hago con los restos?

Cuando hemos pasado por circunstancias dolorosas, ya sea en lo personal, con familiares, etc., y deseamos comenzar de nuevo dejando todo atrás, creemos que olvidando todo podremos comenzar y reanudar nuestra vida sin problema. Si bien es cierto que debemos dejar de mirar atrás si queremos avanzar, debemos tomar en cuenta que no todos los restos de lo que fue nuestra vida anterior son desperdicios que no sirven.
Quizás quieres deshacerte y olvidarte de todo aquello que  te hizo sufrir, llorar y que te lastimó, empezar de nuevo como si fueras otra persona,  pero ¿sabías que con los restos puedes hacer algo bueno?.
Hubo un hombre que tuvo una gran idea cuando vio que los empleados de una fábrica de muebles botaban el aserrín que salía de la madera en proceso. Comenzó a juntar esos restos de madera y con ayuda de resina empezó a formar hermosas esculturas que después pudo vender y con las que salió adelante.
“Aunque fuiste abandonada y aborrecida, y nadie transitaba por tus calles, haré de ti el orgullo eterno y la alegría de todas las generaciones” Isaías 60:15 (NVI)  
Todo lo difícil o malo que nos sucede, nos ayuda a bien si confiamos en Dios, todas las malas experiencias nos hacen más fuertes y sabios para poder ayudar a otros. No todo lo pasado es malo, puedes usarlo para tu bien y el de otros, es un testimonio vivo de cómo Dios te levanta y hace nuevas criaturas a quienes creen en Él.
“Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.” 1Juan 1:3 (RVR-1960)
Las cosas que vivimos y atravesamos nos sirven, nos ayudan y son un instrumento muy bueno para evangelizar a otros. Usa tu pasado para ayudar a otros y a ti mismo.

Fuente: Telma Céspedes CVCLAVOZ

lunes, 24 de octubre de 2016

LAS LIBERTADES INDIVIDUALES



"LAS LIBERTADES INDIVIDUALES"
¿Son discriminatorias?

El ser humano fue dotado de voluntad, emociones e intelecto, capacidades inherentes al alma, en la función de esas capacidades, es libre de escoger y de tomar decisiones, que pueden ser buenas o malas.
Una máquina o un robot, son programados por su creador para realizar ciertas tareas o funciones, el reino animal en cierta forma posee un tipo de "programación" del Creador, se le llama instinto, aves, peces, cuadrúpedos, insectos, aún teniendo cierto grado de adaptación, se mueven dentro de un patrón, para alimentarse u obtener su comida, para aparearse y criar, para escapar de sus depredadores y para elaborar sus nidos o madrigueras, un pájaro tejedor tejera su nido en el mismo modelo que sus más antiguos antepasados, aves y peces migratorios volverán cada año al mismo sitio para aparearse, desde el Ñandú africano al pequeño colibrí elaboraran sus nidos de igual diseño que sus ancestros.
El ser humano es la única criatura diseñada "a la imagen y semejanza de Dios" (Génesis 1:26) esa imagen y semejanza tiene que ver con su capacidad moral y espiritual, con su personalidad, con su libre albedrío, que le permite no ser una entidad programada, escoge como vivir, donde, como aparearse y criar, como alimentarse, vestirse, toma decisiones constantemente, puede ser solidario o egoísta, puede ser violento o pacífico, puede integrarse o aislarse, puede permanecer en soledad o decidir tener su familia, decide vivir en monogamia o poligamia, ser honesto o deshonesto, creer o no creer en Dios, obedecerlo o ignorarlo, etc.etc.
Los mismos ángeles de Dios que fueron creados sin conocer el pecado, que nos superan en perfección, que conocen a Dios en persona, también tienen las mismas capacidades, personalidad, voluntad, emociones, también son libres de escoger, pueden optar por permanecer en obediencia al Creador o desobedecerlo, ser fieles o rebelarse.
Esa es la explicación al por que, cuando Satanás ( uno de los principales querubines del cielo) "Lucifer" (ángel de luz), se rebeló contra Dios, la tercera parte de aquellos ángeles fieles, se plegaron también y se convirtieron hoy en los "ángeles caídos" 

"Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad,para ser reservados al juicio" (2 Pedro 2:4)

"Y los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día"  (Judas 6)

Las libertades individuales se respetan, cada uno mientras no afecte a otros, puede hacer de su vida lo que quiere, puede decidir como, cuando, donde y con quien vivir, en que o en quien creer, escoge si quiere o no, tener valores o principios, si quiere ser salvo o condenado en el día del juicio, si quiere ser cristiano o quiere dejar de serlo; esas libertades individuales, que hoy se defienden en la mayoría de las sociedades modernas, que se incluyen en los "derechos humanos", también se deberían respetar en aquellos que no aceptamos ciertas costumbres o prácticas, y no acusarnos de discriminación por no hacerlo, si quiero mantener ciertos principios y valores también es "mi libertad individual", por ejemplo:
Si como cristiano todavía creo y sostengo, que un matrimonio es únicamente entre un hombre y una mujer, es mi derecho, si creo que la homosexualidad es un pecado delante de Dios, ese concepto debe ser respetado.
¿Por que para unos es libertad individual y para otros discriminación?
Si para mi, el concepto de la familia es tal como Dios la diseñó, y no acepto el alquiler de vientres para acceder a un hijo, la donación de espermas o óvulos, los niños por "encargo", debo ser respetado sin ser acusado de retrógrado.
Si estoy contra las leyes de aborto, de libre consumo de drogas, del ejercicio de la prostitución, de la eutanasia, o de los bebes probetas, es mi "libertad individual".
Usted elige, y yo también, cada persona posee de parte de Dios una voluntad, por lo mismo no entenderé nunca cosas, como la popular doctrina Calvinista, que entró hoy en las mismas Iglesias, de "salvo siempre salvo", si soy salvo nunca me perderé, es como afirmar soy honesto, no puedo corromperme...¿Programado para ser honesto?¿Por que dice la Sagrada Escritura:? 

"Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo..." (Jeremías 17:5)

Si no ejercemos esa "libertad individual" mal estuvo Dios cuando dijo:

"Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal...A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; ESCOGE, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia " (Deuteronomio 30: 15  y 19)

Cada ser humano, cristiano o ateo tiene opciones, cada día escogemos y decidimos, Dios recomienda: "escoge la vida"

Fuente: Pastor Sergio Gebel

No tengo esperanza


No tengo esperanza

La Palabra de Dios da a conocer la historia de un hombre que buscaba a Jesús desesperadamente porque su hija se encontraba en un estado crítico.
Mientras él regresaba con Jesús, vinieron de su casa para decirle que no moleste más al maestro porque su hija había muerto, en otras palabras, que deje de clamar y pedir porque no había esperanza.
Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. 
Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Marcos 5:21-24
Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña.
Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente. Marcos 5:35-42

¿Cuál es la dificultad que estas enfrentado? Es posible que las personas que te rodean crean que no existe esperanza para ti, incluso que tú mismo pienses que tu problema no tiene solución y que estás perdiendo el tiempo buscando a Jesús; pero en este momento Él te dice: “No temas, cree solamente”
Las personas que no conocen a Dios nunca creerán en lo que Él puede hacer, sólo pensarán que eres una molestia, así que apártalos de tu vida. Si en este momento estás sufriendo alguna aflicción en tu vida o por alguien que amas no tengas miedo y cree en Él, entrégale tu vida y la de tu familia así como lo hizo Jairo ¡No dejes de clamar porque nada es imposible para Dios!

Fuente: Shirley Chambi CVCLAVOZ 

Si regresas a mi te restauraré


Si regresas a mi te restauraré

Esto dice el Señor: “Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome. Si hablas palabras beneficiosas en vez de palabras despreciables, serás mi vocero...” Jeremías 15:19 (NTV)
¿Sientes que estás lejos de Dios? ¿Has fallado tanto que lo único que deseas es la muerte? El Señor te dice: “si tú regresas a mí”, es decir, si tú dejas el pecado, “yo te restauraré el corazón y podrás estar delante de mí”.  No te engañes, cuando estás en pecado estás apartado de Dios, Él no está contigo. Su presencia no está dentro de ti, ni sus bendiciones caerán a tu favor. Es imposible.
Por eso es importante que reconozcas que hay pecado en ti y que necesitas ser restaurado. Esto no significa que lo que hiciste no tendrá consecuencias; sino que, Jesús nunca te dejará ni te abandonará en medio de este proceso. Él te ayudará a salir adelante y vivir para Él.
Dile este día a Jesús: “Señor, estoy aquí delante de ti, agradecido porque tu misericordia me ha alcanzado, lejos de juzgarme me buscas para perdonarme y restaurarme. Hoy te pido perdón por todos mis pecados, perdóname porque me he alejado de ti, acepto que me dejé llevar por los placeres de este mundo y los deseos de mi carne. Reconozco que te necesito porque sin ti no puedo vivir, por eso te pido que me ayudes y restaures. Cambia mi carácter, transforma mis pensamientos y fortalece mi dominio propio. Por favor, tómame en tus manos, quiero que me moldees conforme a tu voluntad. Hoy quiero comenzar de nuevo con tu ayuda, no me dejes, y no me sueltes, cuando yo quiera soltarme no lo permitas, dispongo totalmente mi corazón para que obres libremente. Gracias Señor, porque puedo sentir tu presencia, gracias porque sé que me amas y que terminarás la perfecta obra que un día comenzaste en mí, lo creo en el Nombre Poderoso de Jesús, Amén.”
Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. Romanos 8:34 (NTV)
Jesús te ama tanto que está intercediendo por ti y no sólo te escogió para que seas salvo, sino que te hizo Su hijo, porque Su amor por ti es grande.
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.” 1 Juan 3:1-2
¡Olvida el pasado y empieza a vivir a partir de hoy!

Fuente: Diego Jora CVCLAVOZ

sábado, 22 de octubre de 2016

Confiando como un niño


Confiando como un niño

Sin duda los niños tienen una ternura e inocencia natural, desde pequeños tienen tantas ocurrencias y expresiones que producen alegría.
También confían y creen en todo lo que les decimos, por lo que  muchas veces se toma ventaja de ese detalle para motivarlos a obedecer, como cuando no quieren comer y decimos que  “si no comes vendrá el “coco” y te comerá a ti”, por  lo cual terminan su alimento sin problema.
Incluso entienden las órdenes de forma literal. Un entrenador le enseñaba a un niño de más o menos 3 a 4 años de edad cómo jugar beisbol, cuando el niño ya estaba listo para batear y la pelota estaba sobre un pedestal para que pueda golpear con el bate, el entrenador le dijo: “No quites los ojos de la pelota”. El niño bajó el bate y se acercó a la pelota, apoyando sus ojos sobre la bola. El entrenador al principio hizo una expresión de “¿Qué estás haciendo?” pero después se acercó y le abrazó por su inocencia.
Me conmovió mucho esta escena y también recordé lo que Marcos 10:14-15 TLA dice: “Al ver Jesús lo que estaban haciendo sus discípulos [retiraban a los niños que se acercaban], se enojó con ellos y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan, porque el reino de Dios es de los que son como ellos.  Les aseguro que quien no confía en Dios como lo hace un niño, no puede ser parte del reino de Dios.»” 
¿Recuerdas cuando eras niño? ¿En quién confiabas? Seguro que tus padres, porque sin dudar sabías que ellos te amaban y te protegerían. ¿Cuán inocente eras? ¿Creías todo lo que te decían?.
Aunque ya pasamos esta etapa  debemos conservar el corazón de niños con Dios, porque Él es nuestro Padre Celestial, que siempre estará pendiente de nosotros con todo el amor que nos tiene.
Cree que a pesar de todos los problemas que puedas estar pasando Dios te socorrerá y tu fe te ayudará a mantener la esperanza en sus promesas y cuidado.
¡No dejes de ser un niño que confía en Dios!



Fuente:   Soraida Fuentes  CVCLAVOZ

viernes, 21 de octubre de 2016

Gracia que me salvó

                
                       Gracias que me salvó

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9
Uno de los temas más importantes, que es necesario que comprendamos bien, es el tema de la gracia.
Es necesario, en primer lugar, establecer qué es y qué no es la gracia para no caer en exageraciones.
Lamentablemente, a veces se enseña esto, con un concepto tan desproporcionado, que lleva al libertinaje, pensando que la gracia implica una especie de licencia para pecar.  Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
En posición diametralmente opuesta, se encuentra otro grupo, que al reducir el alcance de la gracia, termina imponiendo el legalismo en sus congregaciones.
Suele verse en estos casos, que llega el necesitado a la iglesia, y en lugar de encontrarse con el amor cristiano, recibe una lista de requisitos que debe cumplir. Teniendo que soportar unas veces el rigor de la ley y otras el prejuicio religioso.
En cuanto a este tema, es muy interesante el libro de Philip Yancey “Gracia divina, condena humana” donde el autor nos confronta con muchas actitudes, que tienen más que ver con el juzgar que con el restaurar.
Tomemos el ejemplo de Jesús:
Dice la Biblia, que en una oportunidad, encontraron a una mujer en pleno acto de adulterio. La ley decía que correspondía que fuera apedreada. ¿Era justo? Según la ley sí, porque no había duda sobre lo que la mujer había hecho y la ley era clara al respecto.
Sin embargo, con Jesús llega la gracia. Dice el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, entonces nadie pudo condenarla.
En este caso, vemos claramente el obrar de la ley y la gracia.
Gracia, es favor inmerecido, un regalo dado por Dios, no por los méritos humanos, no por lo buenos que somos, sino por su infinito e incondicional amor.
Es importante aprender a vivir bajo la gracia.  Como pecadores que somos, la necesitamos.
Aceptar la gracia implica renunciar al legalismo y obrar con amor y misericordia para con nuestro prójimo. Restaurando al caído, animando y reflejando en nuestra vida el amor de Cristo.
Esto también funciona para uno mismo, por las veces que le hemos fallado a Dios, hoy podemos ir confiadamente delante del Señor, sabiendo que hay una nueva oportunidad para cada vida.



Fuente: Daniel Zangaro CVCLAVOZ 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Pantano

Pantano

A veces se utilizó para recibir bendiciones, pero no compartirlas. Dios bendice única de agradecer a todos y permanece allí con una sonrisa y agradecimiento, nos hizo capaces de compartir y ser una bendición para otros.
Lo que ocurre cuando un lago tiene varias entradas de agua, pero no un punto de partida, se que hace que el agua para detener y salir de un pantano, que es muy desagradable para el olor, los insectos, peligroso, etc., para generar.
del mismo modo, tal vez nos hemos convertido en pantano, centrándose en pedir para nosotros recibir la bendición y favorece de Dios, pero no tienen los demás bienaventurados o compartir esa bendición. Esto es muy desagradable que en última instancia afecta a nuestra relación con Dios y con los demás.
En vez de humedales ser como Abraham, que es bendito por ser una bendición: "Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y hacer que su nombre, y serás bendecido "Génesis 12: 2. (NIV-1960)
no mantener sólo para sí mismo lo que Dios te da, las bendiciones son para ser compartidos. Fusite destinado a ser un canal de bendición y testimonio de las naciones, y esto no sólo significa hablar de Jesucristo, sino también ser parte de nuestra bendición a los que nos rodean, o Dios pone en nuestro camino.
"Y Dios generosamente hará todo lo que necesitan. Por lo que siempre tiene todo lo necesario y no habrá suficiente guardado para compartir con los demás "2 Cor. 9: 8 (NVI)
Hoy te reto a que deje de ser un pantano y bendecir a la gente con lo que Dios te bendijo, dar y compartir esa alegría la bondad que Dios tiene para sus hijos. Fuimos creados para ser bendecidos y bendecir.


Fuente:  Telma Céspedes CVCLAVOZ

martes, 18 de octubre de 2016

ACERCA DE LOS QUE TE ABORRECEN



"ACERCA DE LOS QUE TE ABORRECEN"

Como Cristianos sabemos acerca de amar aún a nuestros enemigos, sabemos también que los rencores y resentimientos solo nos perjudican a nosotros mismos, muchas de las veces, el objeto de esos resentimientos, vive feliz y ni siquiera se da por enterado de nuestros sentimientos.
El corazón no perdonador y que guarda amarguras, terminará impactando en tus emociones, en tu salud física, y en tu vida espiritual, la mejor medicina comienza por el corazón:

"Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de el mana la vida" (Proverbios 4:23)

¿Como se puede guardar, o proteger el corazón? preservándolo de aquellos sentimientos negativos que lo dañan, perdonando a quienes nos ofenden, perdonándonos a nosotros mismos, y perdonando a Dios (aunque suene soberbio) y pidiendo perdón cuando ofendemos.
Ahora bien: ¿Que... cuando somos envidiados, odiados o aborrecidos gratuitamente?
Tantísimos ejemplos fueron grabados en la revelación de las Escrituras, el odio fundado y el odio porque si.
Uno de los más destacados en la historia bíblica, el del rey Saúl por quien fuera su más abnegado soldado, David, una vida dedicada a perseguirle, a costa de sus obligaciones como Rey, movilizando todas sus energías y recursos, que se resume magistralmente en la confrontación entre ambos, cuando David le dice:

 "¿Tras quien ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigues? ¿A un perro muerto? ¿A una pulga? Jehová pues, será juez, y el juzgará entre tu y yo, El vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano" (1 Samuel 24:14-15)

La gratuidad de este aborrecimiento se hecha de ver en la reacción de Saúl:

"...Y alzó Saúl su voz y lloró, y dijo a David: Más justo eres tú que yo, me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal" (1 Samuel 24:16-17)

Así podríamos recordar a Caín y Abel, aquellos primeros hermanos (odio, convertido en el primer asesinato de la humanidad) y luego la familia de Jacob, aquellos once hermanos aborreciendo a José, porque envidiaban su espiritualidad, tramaron matarle, le vendieron luego como esclavo, odio, intrigas, traiciones, mintieron a la familia sobre su suerte.
La envidia no es como pensamos solo por los bienes, o por el éxito, se envidia la familia, el testimonio, la espiritualidad, la relación con Dios, la inteligencia, la integridad y hasta se envidia la honestidad (por aquellos que nunca pudieron ser honestos)
Daniel en Babilonia, perseguido y acusado sin causa, por comportarse prudentemente, por guardar una conducta, y así  la lista seguiría.
Cuando la cosa es gratuita o como suelo decir: "por deporte", no hay mucho que podamos hacer de nuestra parte, solo tratar de protegernos, no puedes poner tu cabeza bajo del hacha, solo que seas masoquista, tratarás de preservarte, el instinto de conservación es propio a todas las criaturas vivas, le hizo a David escapar del palacio y esconderse en las montañas.
Aquí no puedes aplicar el mandamiento de "darle de comer o de beber a tu enemigo", aquí se aplica el siguiente pasaje:

"Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres" (Romanos 12:18)

En cuanto dependa de mi, procuro estar en paz con todo el mundo, somos "hijos de paz", los "pacificadores" serán llamados hijos de Dios (Mateo 5:9), cuando no depende de mi, no debe preocuparme ni quitarme el sueño, Dios conoce nuestros corazones, siempre habrá aborrecimiento gratuito.
Tampoco te atormentes preguntándote: ¿Por que?  ¿que hice?¿Cual es el motivo?; el día que le hagas estas mismas preguntas a Dios, cuando llegues a cielo, El te responderá con un : "Porque si, hijo".
Más aún, ayudarás, harás misericordia, te mostrarás amigo, te preocuparas por el otro, mostraras todo interés y de todas formas te aborrecerán, ¿no le sucedió a David con sus propios hermanos? el se preocupaba por ellos y estaba asistiéndoles, les llevaba  provisiones de parte de su padre Isaí (1 Samuel 17:17-18) cuando ellos le respondieron:

"Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para que has descendido acá? ¿Y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido" (1 Samuel 17:28)

Su soberbia y malicia era llevarles pan, granos tostados y quesos en obediencia a su padre.
Por último, recuerda siempre, que si esto te sucede, delante de Dios entras en la categoría de los "bienaventurados":

"Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de si, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo..." (Lucas 6:22)

Fuente: Pastor  Sergio Gebel

¿Estás listo para irte al cielo?

             ¿Estás listo para irte al cielo?

Una enfermedad  crónica o terminal induce a que la persona piense en el final de su vida, pensar que la muerte está a pasos de distancia ocasiona un sufrimiento muy grande. Sin embargo, no es necesario padecer una enfermedad para pensar en el fin, el tiempo de irse ha llegado a muchos jóvenes y niños cuando se encontraban en el estado más enérgico y saludable de sus vidas.
Por tanto, ya sea que nos encontremos saludables o con una terrible enfermedad tenemos que estar preparados para ir al lado de Dios ¿Estás listo?
También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.
Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios. Lucas 12:16-21
Este hombre estaba viviendo un tiempo de prosperidad y aún tenía planificado mayor abundancia para el futuro, lamentablemente en su vida sólo se ocupó de hacer riquezas y se olvidó de Dios, perdió lo más importante: salvar su alma.
Si estás enfermo no te tortures pensando en el final del camino porque todos pasaremos por eso,  no te preocupes solamente por sanar tu cuerpo sino por salvar tu alma. Si pides a Dios que te sane es posible que recibas una respuesta afirmativa, sin embargo, también es posible que tu tiempo haya llegado y lo importante será que estés preparado para irte con Él.
El tiempo de partir puede llegar en cualquier momento, seas anciano, joven o niño, estés enfermo o sano, aunque te encuentres en prosperidad y abundancia, nada impedirá que te vayas si ha llegado el tiempo; por tanto, actúa con sabiduría y realiza tus planes de la mano de Dios, seguro de irte al cielo si en este momento concluyera tu vida en este mundo.

Dejando atras lo que era antes

            Dejando atras lo que era antes


“No os acordéis de las cosas pasadas… he aquí que yo hago cosa nueva…” Isaías 43:18-19.
Sería tan bueno poder viajar al pasado y corregir todos nuestros errores, ¿verdad? Pero lamentablemente no se puede. Una gran realidad es que ninguno de nosotros es perfecto. Todos hemos cometidos errores y definitivamente hemos experimentado en carne propia lo que es el dolor de tomar decisiones equivocadas.
Un gran error  es que muchos de nosotros aún no podemos dejar el pasado, pensamos que hemos sido demasiado malos y pecadores por lo que no creemos que Dios nos haya perdonado del todo. Vivimos atormentados, pensativos y sin esperanza sobre nuestro futuro. ¿Te sientes así?
Creo que todos tenemos un pasado horrible y  muchas veces hasta vergonzoso, pero la Biblia dice que antes andábamos conforme a las corrientes de este mundo, pero ahora somos libres por Jesús, quién pago la deuda de nuestro pecado y nos ha hecho nuevas criaturas.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17
“Si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9
No importa el pecado que hayas cometido, la fidelidad de Dios permanece, aun cuando nosotros seamos infieles. Él nunca cambia. El Señor siempre es el mismo en Amor, en Poder, en Majestad y en Autoridad. Él es estable, fiel a cada instante por los siglos de los siglos.
No te desvalorices ni te juzgues a ti mismo. Al igual que tú y yo, hay muchos que tuvieron un pasado oscuro pero que pudieron salir adelante y fueron muy usados por Dios.
Por ejemplo Moisés, quién después de matar a un egipcio tuvo que irse al desierto y pasar años de proceso de Dios en su vida para poder ser usado para liberar al pueblo de Israel, y después de ser un hombre impulsivo llegó a ser el hombre más manso sobre la faz de la Tierra (Números 12:3).
Un David que después de ser un adúltero y asesino, también tuvo que pasar por el proceso de Dios en su vida y olvidar su pasado para luego llegar a ser un hombre conforme al corazón de Dios (Hechos 13:22).
Una Rahab, quien era una prostituta y que después se convertiría en aquella que salvó la vida de los espías que Josué había enviado a reconocer a Jericó, la tierra que iban a poseer. (Josué 6:22-25).
Una Ruth moabita que creció adorando a ídolos, pero que luego se convertiría en una servidora del único Dios verdadero, hasta llegó a ser parte del linaje del Rey David y de nuestro Señor Jesús.
Un Pablo, anteriormente llamado Saulo de Tarso, que perseguía a los cristianos para matarlos y después de tener un encuentro genuino con Jesús su vida no volvió a ser la misma, a tal punto de que hoy en día podemos leer algunas de las cartas que escribió y que hoy se encuentran en las Sagradas Escrituras. (Efesios 4:1).
Ahora bien, si el Señor puede hacer todas estas transformaciones con personas de dudoso pasado, Él también puede darte a ti un nuevo comienzo.
No sigas luchando con tu pasado, Dios ya te perdonó y te hizo libre, es hora de creer y usar nuestro pasado para testificar de Dios.
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8: 28


Fuente:  Diego Jora CVCLAVOZ

Con un proposito

                        Con un proposito


Todos solemos pasar situaciones trágicas en las diferentes etapas de nuestra vida. Muchas de ellas no tienen explicaciones inmediatas ni posteriores; sin embargo, llega un tiempo donde todo tiene sentido.
Dice en Romanos 9:10-12 NTV  “Ese hijo fue nuestro antepasado Isaac.  Cuando se casó con Rebeca, ella dio a luz mellizos. Sin embargo, antes de que nacieran, antes de que pudieran hacer algo bueno o malo, ella recibió un mensaje de Dios. (Este mensaje demuestra que Dios elige a la gente según sus propósitos; él llama a las personas, pero no según las buenas o malas acciones que hayan hecho). Se le dijo: «Tu hijo mayor servirá a tu hijo menor»”
¡Nacemos con un propósito! Nada es casualidad en esta vida, ni nadie está descartado por tener una vida complicada o en quietud.
La pérdida de un ser querido, el abandono de tu conyugue, el desamor de los padres o hijos, el desempleo, los problemas emocionales, la crisis de nuestro país, etc., todo se puede superar con la ayuda de Dios, el detalle es que nuestra confianza esté en la voluntad de Dios, en sus propósitos eternos, más que en los temporales.
Hoy podemos estar llorando en desesperación pero mañana sabremos que ese dolor nos permitió ser más fuertes, sabios, emprendedores o que nuestra experiencia puede ayudar a otras personas a superar las circunstancias similares que vivimos nosotros, o porque necesitamos pasar por esto para cambiar algún aspecto malo de nosotros.
Jesús tuvo una muerte trágica para salvarnos de la paga del pecado, así como Pablo sufrió persecución para que el evangelio sea esparcido por toda la tierra. El sufrimiento de ellos y muchos más trajo al mundo entero la esperanza de vida en Dios.
Te animo a que averigües el propósito de Dios para tu vida y en la circunstancia que estás pasando, y ten presente que Dios te dice: “Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11


Fuente: Soraida Fuentes  CVCLAVOZ

viernes, 14 de octubre de 2016

Un Dios que restaura

                   

Un Dios que restaura


Leemos en la Biblia la historia de Manasés, un niño de 12 años que a pesar de su corta edad, tenía la enorme responsabilidad de reinar sobre Jerusalén. La Biblia nos dice que,  a diferencia de su padre Ezequías, Manasés estaba tomando decisiones que iban en contra de la voluntad de Dios y en favor de la idolatría.
Porque él reedificó los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, y levantó altares a los baales, e hizo imágenes de Asera, y adoró a todo el ejército de los cielos, y les rindió culto.
Edificó también altares en la casa de Jehová, de la cual había dicho Jehová: En Jerusalén estará mi nombre perpetuamente.
Edificó asimismo altares a todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová.
Y pasó sus hijos por fuego en el valle del hijo de Hinom; y observaba los tiempos, miraba en agüeros, era dado a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores; se excedió en hacer lo malo ante los ojos de Jehová, hasta encender su ira.
Además de esto puso una imagen fundida que hizo, en la casa de Dios, de la cual había dicho Dios a David y a Salomón su hijo: En esta casa y en Jerusalén, la cual yo elegí sobre todas las tribus de Israel, pondré mi nombre para siempre;
2 Crónicas 33:3-7
En términos modernos podríamos decir que nos encontramos frente a un hijo rebelde, que al momento de tener la oportunidad de reinar, resolvió hacer todo lo contrario a lo que había aprendido de su padre.
Siempre reconocemos el valor del ejemplo en la formación de los hijos y hasta podemos comprender cierta conducta impropia de ellos, cuando son los mismos padres quienes con su obrar están estableciendo un modelo negativo para ser imitado.
Sin embargo este es el caso opuesto, entiendo por lo que nos expresa la Palabra que Manasés tuvo la oportunidad de aprender directamente de un hombre temeroso de Dios como era Ezequías; no obstante su rebeldía y sus ímpetus juveniles lo llevaron a deshacer todo lo que su padre había avanzado en el sentido de terminar con la idolatría.
Entonces por causa de su rebeldía contra Dios, perdió su reinado y fue llevado cautivo, pero recién allí, pudo reconocer que Jehová era Dios y obrar en consecuencia
11 Jehová trajo contra ellos los generales del ejército del rey de los asirios, los cuales aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia.
12 Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.
13 Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.
Finalmente, llegó el tiempo del arrepentimiento y reconoció a Jehová como único Dios. Al hacer esto y quitar todo lo que lo ligaba a adorar otros dioses, Jehová lo restauró a su posición de reinado sobre Jerusalén.
Haberlo sacado del cautiverio ya hubiera sido un precioso milagro, sin embargo, Dios no se quedó ahí. Al ver que Manasés pudo humillarse en su presencia, decidió exaltarlo y restaurarlo a su posición de privilegio.
Esta historia me hace pensar en tantos hijos rebeldes que a la hora de tomar sus propias decisiones, desechan los consejos de los padres o lo que les fue enseñado a través de su educación. Avanzan con ímpetu juvenil con el desparpajo del que cree saberlo todo y a pesar del buen ejemplo recibido, deciden desviarse en sus caminos.
Cuántas historias escuchamos de padres que se preguntan en qué fallé para que me hijo me ignore o ni siquiera tome en cuenta mis consejos. Sin embargo, la historia de Manasés nos muestra que a pesar de la rebeldía y el dolor como consecuencia del pecado, llegó el tiempo de arrepentimiento y la consiguiente restauración para su vida.
Cuántos jóvenes se encuentran atrapados con grillos de drogas, depresión, alcohol, relaciones ilícitas, puestos en angustia como consecuencia de no obedecer la Palabra de Dios y seguir su propio pensamiento. Cuántos hijos están literalmente privados de la libertad, sufriendo y trayendo dolor a familias completas.
Tal como sucedió en la vida de Manasés, la restauración es posible, cuando nos humillamos delante de Dios, nos arrepentimos y cambiamos nuestra conducta con el objetivo de poner nuestra vida en sintonía con la Palabra de Dios.
Padres, no es tiempo ahora de preguntarse o auto culparse por las fallas en la educación, pero sí  de levantarnos a clamar y declarar que la restauración que obró en la vida de Manasés, sea una realidad también para la vida de cada hijo, que por rebeldía ahora se encuentra atrapado en angustia y aflicción.
No es tiempo de desmayar ni desanimarse, por lo cual es necesario perseverar en la oración, creer y clamar por un poderoso milagro de restauración para la vida de tus hijos.
Daniel Zangaro

Fuente:  Daniel Zangaro CVCLAVOZ

DEMONIOS Y ESPÍRITUS



"DEMONIOS Y ESPÍRITUS"
¿Que hacemos?

Hace unos días posteaba sobre el accionar de los espíritus y demonios, allí surgieron muchas preguntas.
Una en específico, es la que quiero abordar en esta oportunidad, alguien preguntaba si ante una situación de un ataque espiritual, se debía recurrir a un siervo de Dios que tuviera el don, o si por propia cuenta debíamos reprenderlos.
Si bien es cierto, que no todos los dones operan en algunos, y que para cada situación se requiere de un don específico, esto está claro en la enseñanza del Apóstol Pablo:

"Empero hay diversidad (repartimiento. antigua versión) de dones; más el mismo Espíritu es. Y hay repartimiento de ministerios...Y hay repartimiento (diversidad) de operaciones...Más todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente a cada uno como quiere"  (1 Corintios 12:4-6...y 11)

Los dones se entrelazan y se complementan de una forma maravillosa, a veces para expulsar un demonio, opera el don de discernimiento, la autoridad. el don de fe, palabra de ciencia, y el don de milagro, entre otros.
Para todo lo espiritual siempre, se requiere la intervención sobrenatural del Espíritu Santo.
Una enseñanza espiritual, requiere el don de maestro, para administrar espiritualmente, el don de administración, para exhortar, el don de exhortación, y así para servir, para pastorear, para evangelizar. para orar por liberación, etc.
Esta realidad no puede ser ignorada, pero tampoco debemos creer que estos dones sean patrimonio de alguna personalidad o que alguien puede monopolizar estos dones.
Para ponerlo en un ejemplo:
¿Como actuamos cuando nos encontramos con una persona enferma o atormentada por espíritus?
¿Le pedimos que espere hasta que llamemos al hermano que tiene el don de sanidad, o a quien es usado para expulsar demonios?
¿Y si le buscamos, y no se encuentra o está de viaje, le pedimos al enfermo que espere su regreso?...¿Que vuelva dentro de quince días?
No!! Indudablemente no procedemos de esa manera, en fe oramos y creemos que Dios hará lo que sea necesario, seas hombre, mujer o líder.
El párrafo clave de esto está en 1 Corintios 12:11:

"Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu repartiendo particularmente a cada uno COMO QUIERE"

Como quiere, cuando quiere, y en quien quiere.
El que hace todas las cosas es Dios.
Es un gran error cuando se dice, fulano tiene el don de sanidad, mengano tiene el don de profeta, o el don de discernimiento, no es correcto, no funciona así, si alguien lo tuviera, si fuera propio alguno de los dones, lo utilizaría a voluntad.
He visto grandes sanidades y maravillas en mis campañas, he sido usado en liberaciones cientos de veces, pero nada de esto es mío, no funciona cuando yo quiero, si así fuera recorrería uno por uno, los hospitales y clínicas de mi país, y los dejaría vacíos.
Soy usado con el don de profecía, pero no cuando yo quiero, no me atrevería a anunciarme "Mañana venga a recibir una palabra profética", si pudiera manejarlo yo, los estadistas y gobernantes, los financistas y empresarios del mundo vendrían a consultarme.
Escuchamos decir en el ambiente cristiano: "El Pastor fulano tiene cinco dones"..."El evangelista tal, tiene siete dones" o "Pablo tenía los nueve dones".
Esto es erróneo, los dones son de Dios, del Espíritu Santo y se manifiestan a través de la Iglesia (la Iglesia somos nosotros) Dios reparte cuando y como lo cree necesario, según su voluntad, lo que debemos hacer nosotros (líderes o no) es permanecer en comunión, conectados a la fuente, dispuestos, y todo lo que Dios tiene va a aparecer a través de nuestra vida.
Por eso Jesús dice:

"Y estas señales seguirán a los que creyeren: en mi nombre echaran fuera demonios, hablaran nuevas lenguas; quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán"  (Marcos 16:17-18)

Dice: "LOS QUE CREYEREN" no dice el profeta, el apóstol, el pastor, el que posee el don, dice: "EL QUE CREE"

¿Como funciona entonces? Creemos y oramos, oramos y creemos, que Dios hará.
Las nueve manifestaciones que aparecen en 1 Corintios 12:8-10, son REPARTIDAS en la voluntad de Dios, luego hay "repartimiento de ministerios" y "de operaciones", algunos de estos pueden ser más permanente en el hombre, como el don de maestro, el de Pastor, o el de evangelista, o las operaciones o "facultades" que menciona 1 Corintios 12:28
"Facultades"..."ayudas"..."gobernaciones"

"De manera que, teniendo diferentes DONES según la gracia que no es dada, si el de "profecía"; úsese conforme a la medida de la fe, o si "ministerio", en servir, o "el que enseña", en doctrina; "el que exhorta", en exhortar, "el que reparte", hágalo con simplicidad; "el que preside", con solicitud, "el que hace misericordia" con alegría" (Romanos 12:6-8)

Todo Cristiano en comunión con Dios, debe de orar, debe creer que Dios sana y liberta, que los demonios y espíritus inmundos se sujetan en el nombre de Jesús, si te topas con un enfermo, primero le presentas a Cristo como su salvador y luego oras para que sea sanado, si te cruzas con un  espíritu, lo reprendes en el nombre de Jesús, te asombrarás de lo que Dios puede hacer a través de ti.

Fuente: Pastor Sergio Gebel

jueves, 13 de octubre de 2016

Modificacíon geneticamente


               Modificacíon geneticamente

Hasta hace algunos años se creía que el ADN heredado era inalterable. Sin embargo, Juleen Zierath del Instituto Karolinska en Suecia encabezó un estudio para determinar si existía por lo menos una posibilidad de modificar los rasgos genéticos de un individuo en forma natural.
Durante la investigación se descubrió que una persona sana físicamente pero sedentaria, presentaba cambios sutiles en el código de su ADN solamente haciendo ejercicios por un corto tiempo al día o desarrollando alguna de sus habilidades. Esas actividades resultaban en alteraciones químicas ligeras en la estructura del código genético convirtiéndose en puntos de partida para una “reprogramación” del gen humano.
Por ejemplo: los músicos, influenciados por sus padres en la mayoría de los casos, dicen que descubrieron el gusto por ese arte a muy corta edad y si preguntamos a sus abuelos quizás también hayan tenido algo que ver con la música, y de esa manera podríamos retroceder hasta llegar al individuo que empezó a desarrollar ese talento dentro de su familia. Lo mismo pasa con la mayoría de los atletas: los hijos pueden tener un gusto por el deporte influenciados por sus padres, pero también pueden tener esa inclinación innata por su herencia genética.
Existen muchas costumbres que pueden hacer posible la reprogramación del ADN en un individuo. Dentro del ámbito espiritual sucede algo similar.
Hubo un tiempo en el que el pueblo de Israel usaba un refrán que decía: “Los padres comen uvas agrias y a los hijos se les destemplan los dientes” Ezequiel 18: 1 (Versión Dios Habla Hoy) Esa era una forma racional de entender el porqué del sufrimiento o las penurias en la vida de algunas personas. Esa misma idea es la que podemos ver en Juan 9:2 que dice: “Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?” Versión Reina-Valera 1960
Ellos creían que un hijo podía heredar las consecuencias de los pecados cometidos por sus padres, pero esto no es así. Jesús mismo aclara todo diciendo: “No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.” Juan 9:3 Versión Reina-Valera 1960
¿Crees que estás heredando alguna condición espiritual de tus padres? Pobreza, divorcio, enfermedad, infidelidad, vicios, pecados, etc. Aunque todo eso podría afectar el desarrollo de la vida de una persona hasta cierto punto, siempre es posible mejorar la condición espiritual.
Todos nacimos con tendencias pecaminosas distintas, pero por el sacrificio de Jesús, ahora podemos ser libres de toda atadura generacional y de cualquier pecado que intente apresarnos.
“El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.” Ezequiel 18:20 Versión Reina-Valera 1960
Las condiciones en las que viniste al mundo o todo lo que hayas tenido que vivir en el pasado, no son más fuertes que Dios. Él puede hacerlo todo nuevo.

Fuente:  Héctor Colque
                  CVCLAVOZ 

miércoles, 12 de octubre de 2016

Ya no te angusties





                                          Ya no te angusties
Se cuenta de un excursionista que andando solo por una montaña, se extravió. Al hacerse de noche, teniendo en cuenta los precipicios que lo rodeaban, decidió quedarse en el lugar en el que se encontraba y esperar la mañana siguiente.
De pronto se desprendió la piedra en la que su pie se apoyaba y el hombre cayó, rodeado de una densa oscuridad, por una inclinada pendiente. Por fin pudo agarrarse a las ramas de un árbol, justo en el momento que su cuerpo quedaba suspendido en el vacío. Así aguantó hasta que faltándole las fuerzas se dejó caer en lo que creía un profundo abismo, pero que en realidad no era tal, sino una ligera depresión de terreno.
¡Cuántos de nosotros no hemos pasado por lo mismo! Llegan los problemas y decidimos quedarnos en nuestra zona de confort, tomamos las decisiones que a nuestro  parecer son las más seguras y de un momento a otro, la piedra en la que nos apoyamos ya no está. Sentimos la misma angustia del excursionista cuando nos aferramos con nuestras fuerzas a lo que creemos que puede salvarnos, olvidando que nuestras fuerzas no son suficientes.
La angustia siempre hace que el panorama se ponga más oscuro, nos debilita, nos lleva a la desesperación y paraliza nuestra fe.  Olvidamos que si confiamos en Dios no hay anda que pueda dañarnos.
“Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, Y le mostraré mi salvación”. Salmos 91: 14-16 (RVR 1960)
Lo mejor que podemos hacer cuando estamos cayendo por un precipicio, sin ver una posible salida, es descansar en Dios. No importa si es una gran caída o no, pero si confiamos en Dios, Él encargará de guardarnos en medio de las circunstancias y nos mostrará su salvación.
A veces la angustia es injustificada y  sólo viene como un astuto enemigo que aprovechando la oscuridad que puede traer un problema, llega a robarnos la paz, la salud y hasta nuestra fe decae por cosas que realmente no valen la pena. No permitas que la angustia te destruya, recuerda que Dios está contigo y ha prometido nunca abandonarte.
“Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra. Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos”.  Salmos  138: 7,8
 ¡Basta de angustiarte! Confía en Dios  porque Él nunca falla.




          Fuente:
        Ana María Frege Issa
                 CVCLAVOZ