martes, 13 de septiembre de 2016



"LA GENERACIÓN de los PICOS DE ORO"

"Pico de oro": un apelativo que se refiere al orador versado, disertador carismático, predicador o comunicador docto.

En esta undécima hora profética, se viene dando un fenómeno muy sutil en el ámbito de las Iglesias cristianas, los multimedios de comunicación han puesto al alcance de la mayoría, muchísima y variada información, podemos acceder en pocos minutos, a estudios bíblicos, definiciones, datos históricos, predicaciones, ilustraciones, diccionarios, bibliotecas, anécdotas, etc.etc.
Esto hace bastante complicado, diferenciar los mensajes que  se obtienen de la fuente (de arriba, en las rodillas, en la cumbre del monte de Dios) y los "mensajes prestados o hurtados" (obtenidos en el "valle de Google", de audios o de algunos libros)
El fenómeno que me refiero, se da en predicadores y hermanos, que defienden y promueven, hasta predican, la "sana doctrina", pero sus vidas e iglesias son mundanas, muchas veces nos encontramos con estos personajes, que dicen amar y defender la sana doctrina, pero viven una vida sin ninguna diferencia con el mundo, sin santidad ni consagración.
Hay un segmento de la Iglesia que se declaran (sin ponerse colorados) liberales, sus mensajes son "light", en sus congregaciones, se enfocan en recitales, encuentros, música, y entretenimientos variados, pero, existe otra faceta, que son los que predican la palabra, hablan contra el pecado, promueven la santidad, algunos hasta han utilizado los mensajes de mis libros para predicarlos en sus congregaciones (y eso está bien), el punto es, que sus Iglesias son y continúan siendo mundanas...sus miembros viven en el pecado...¿Que sucede?
Hace unos pocos días surgía este tema, en una conversación con siervos de Dios, lo que hace a este posteo.

Hagamos una comparación:
Un médico estudia el cuerpo humano y sus funciones, las alteraciones y enfermedades que pueden afectarle, aprende a tratar esas enfermedades, aprende sobre drogas, medicinas y como aplicar en cada caso el tratamiento adecuado, eso muy elementalmente, hace a un médico eficaz en su profesión.
Si este profesional, por el contrario, sabe acerca del organismo humano, sabe todo acerca de las medicinas y su eficacia, aprendió a identificar las afecciones,  y  los tratamientos respectivos, pero no aplica la medicina, sus pacientes seguirán enfermos, y finalmente morirán.
Dicen que la penicilina fue uno de los más revolucionarios descubrimientos en medicina, su aplicación han salvado millones de vidas, pero solo funciona cuando se aplica, cuando ingresa al sistema, conocerla, estudiarla, y hasta promocionarla no obtiene ningún resultado.

"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y LAS HACE..."
(Mateo 7:24)

"Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis SI LAS HICIEREIS"
(Juan 13:17)

Conocer, oír, saber, y aplicarla, hacer.

Para todos los que aman al Señor y su palabra, para aquellos que anhelan servirle y trabajar en su obra, recuerda mi comparación con un médico, no solo debes predicar la sana doctrina, debes aplicarla con la ayuda del Espíritu Santo, claro que no se puede aplicar medicina o tratamientos en todas las personas, (no es correcto hacerlo)...a las personas les señalamos cual es su enfermedad, donde encontrar su doctor y su clínica, los tratamientos se aplican a los que ingresan a la clínica o al hospital, sea un comprimido, una inyección o una cirugía.
La Iglesia es el hospital o el "taller" del Espíritu Santo.
¿Esto que digo es bíblico? Si lo es!... Claro que lo es!... solo que hoy, los "médicos", no aplican las medicinas.
Tenemos muchos predicadores de "pico de oro", con vidas mundanas y con seguidores, congregaciones e Iglesias mundanas, que se regocijan en afirmar y hasta aplaudir: "¡Que buena palabra!", "¡que mensaje duro!", "mi pastor predica la sana doctrina"..."tienes que escuchar sus mensajes"...

"Y el (Jesús) dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y LA GUARDAN" (Lucas 11:28)

"Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y HACEDLO; mas no hagáis conforme a sus obras, PORQUE DICEN Y NO HACEN"  (Mateo 23:3)

Eso hace la gran diferencia de la verdadera sana doctrina y de lo otro, se aplica, se hace, se practica, se pone por obra.

"Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, YO como PERITO ARQUITECTO PUSE el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica" (1 Corintios 3:10)

En el texto, Pablo dice: "YO"..."PUSE"...

Un predicador no solo comunica, debe ser "perito" (que tiene pericia, sabio, hábil o práctico en lo que hace)
Alguien me respondía con este argumento, la Biblia dice: "cada uno se examine a si mismo" (en la Santa Cena), esto es correcto, pero si yo como Pastor, estoy sabiendo o conociendo, que ese hermano/a, no se encuentra en comunión, está en falta o en pecado y no "me meto", me hago participante de su pecado, y además daré cuenta por su alma.
En las congregaciones, no solo debes observar que se predique toda la Palabra, sino observar si se vive esa palabra, (empezando por sus líderes y su familia) y luego, si se practica y se exige a sus miembros (pacientes) a aplicarse la medicina.
Todos sabemos, que algunos enfermos, por su condición, no pueden optar si reciben o no las medicinas, si entran o no a cirugía, otros deciden por ellos.
Lo pondré más claro aún: 
Si llega a la Iglesia y acepta a Cristo, una persona cuyo medio de vida es vender tabaco o licor, debo orar, debo enseñarle, debo aconsejarle, pero luego deberé pedirle que como miembro de la Iglesia, no puede continuar vendiendo tabaco o licor, (le explicaré, le daré las razones y el tiempo que necesite para buscar otro medio de vida, "tratamiento") si llegan parejas que conviven si estar casados, deberán casarse, si tiene una causa con la justicia debe presentarse y saldar su deuda, si tiene hijos naturales abandonados, tendrá que hacerse responsable, si miente, debe dejar de hacerlo, si es mal hablado, blasfemo, etc.
En la contraparte, tenemos "médicos" que optan por decirles a sus pacientes: examínesen, hagan su propio diagnóstico y recréesen en conocer y estudiar las bondades y beneficios, de las novedosas medicinas y tratamientos que existen.
Otra de las causas por la que la Palabra no se aplica, es porque los líderes, deben comenzar por si mismos y sus familias, y muchos no pueden hacerlo, al no poder hacerlo, no tienen autoridad para aplicarlo a los demás, se da lo del antiguo proverbio con el que atacaron a Jesús:
"Médico cúrate a ti mismo"
Los días antes de que mi madre muriera, internada por varias semanas, le tomó un virus intrahospitalario, y manifestó una neumonía, el médico al darme el parte, me comunicó que ella necesitaba ser entubada (colocarle en un aparato respirador), le pregunté al médico: "¿doctor si fuera su madre, con 87 años?, ¿usted lo haría?"; muy sinceramente me respondió: "No lo permitiría, solo va a prolongar su sufrimiento e igual moriría"...le dije: "Entonces no lo haga con ella"...tuvo una muerte plácida a los pocos días.
¿Que debemos entender con esto? la medicina y "tratamientos" comienza por nosotros mismos.

Fuente: Pastor Sergio Gebel

lunes, 12 de septiembre de 2016

PASTORES CON OLOR A OVEJAS



"PASTORES CON OLOR A OVEJAS"

Entre tantas cosas que el evangelio moderno ha cambiado, también se "adaptó" este noble ministerio del Pastor, se le mudó su esencia, o desvalorizado, fue suplantado por los llamados "Apóstoles y profetas", "licenciados" o "reverendos"
El Pastor es uno de los ministerios más honrosos en la obra del Señor, cuando se tiene el llamado y se tiene también la vocación.
Además de ser llamado y ordenado Pastor, se debe buscar el don de Pastor. (y este es dado de arriba, no se obtiene por la credencial o el instituto)
Esto que pareciera una redundancia, la realidad es, que muchos Pastores ordenados no poseen el "don de Pastor", como muchos evangelistas ordenados, no poseen el "don de evangelista", o muchos actuando de "Maestros", que no tienen ese don.

"Y el mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros" (Efesios 4:11)

Mal interpretado hasta el cansancio, han querido imponer, que estos cinco dones son cinco ministerios ordenados (de allí los apóstoles y profetas modernos) no son ministerios ordenados, son cinco dones, solo basta tomar el texto en  su contexto:

"Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio DONES a los hombres" (Efesios 4:8)

Además que si fueran ministerios ordenados ¿Quien ordenaría hoy un "Apóstol"? ya que quien ordenaba este ministerio era Jesús mismo.

Entre los cinco dones aparece el de maestro, y nunca hemos visto que se ordenara un maestro, es uno de los dones, como el de Apóstol o el de profeta que pueden aparecer juntos o separados en los hombres de Dios, un Pastor ordenado puede o no tener el "don de pastor", o el "don de maestro" (hay Pastores que son maestros y otros que no), puede tener también cualquiera de los otros dones, como el de Evangelista, hay Pastores ordenados, que también  tienen el don de evangelista o el don de "apóstol"
Esteban y Felipe, fueron dos de los primeros Diáconos ordenados por la Iglesia, en quienes operaba el don de evangelista, luego la Escritura nos revela que Felipe fue reconocido como tal (ordenado), Esteban no alcanzó, por convertirse en un mártir.
Estos cinco dones son otorgados a la Iglesia local y a la Iglesia universal, una Iglesia que tenga en operación estos cinco dones es una Iglesia completa, y no como se cree que los dones son los que describe Pablo, en la primera carta a los Corintios, capítulo 12, esos nueve mencionados, no son dones otorgados, nadie puede manejarlos a voluntad, o decidir cuando debe actuar cualquiera de ellos,  sea el "don de sanidad", o "el de lenguas", el "discernimiento" o la "palabra de sabiduría", (aparecen cuando Dios quiere y en quien Dios quiere)...son MANIFESTACIONES del Espíritu Santo a través de la Iglesia:

"Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho."  (1 Corintios 12:7)

 "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como el quiere" (verso 11)

Un Pastor ordenado que posea el "don de Pastor", es una bendición para la Iglesia, muchos llamados "Pastores", son conferencistas, conductores, animadores, buenos predicadores, y hasta algunos, buenos artistas,  etc.
 El Pastor con el "don de Pastor", tiene "olor a oveja", vive entre el rebaño, camina con el rebaño, busca y carga en los hombros a la perniquebrada, alimenta a la débil, socorre a la enferma, defiende sus ovejas, las conoce a cada una, sabe donde están, (sabe donde vive, de que vive, como se compone su familia, cuales son sus necesidades), es muy diferente al "asalariado" (aquel a quien no le importan las ovejas)

"Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le IMPORTAN LAS OVEJAS" (Juan 10:13)  (ver cap.10:1-21)

Un pastor oriental (del que se toma la figura) olía a ovejas, porque el vivía junto al rebaño, caminaba, comía, dormía, el era parte del mismo rebaño.
Un "pastor" que no está, cuando te enfermas o te quedas sin empleo, cuando entierras un ser querido, o se te enferma un hijo, que no se interesa cuando por dos meses no concurriste a las reuniones, que perseveras hace seis meses y no conoce tu nombre o como se compone tu familia, o no sabe donde vives, puede ser Pastor egresado del mejor instituto, puede ser famoso y reconocido, con títulos universitarios, pero la verdad no tiene "el don de Pastor" y aquel que no es pastor (Jesús lo dijo) es asalariado.
Y  no interesa cuan grande sea la congregación, a mayor rebaño, más pastores cuidándolo.
Cuando creció el número de los discípulos  (Iglesia del primer siglo) y hubo un descuido  o desatención de las viudas (ancianas) se buscaron y apartaron al ministerio de Diáconos, a siete hermanos.
Siete, veinte, cien, o los que sean necesarios.

Fuente: Pastor Sergio Gebel

lunes, 22 de agosto de 2016

miércoles, 17 de agosto de 2016

Buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia


Mateo 6:25-33Reina-Valera 1960 (RVR1960)

El afán y la ansiedad

(Lc. 12.22-31)

25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.